Estoy abrumada, simplemente exhausta de esta sensación que atenta contra mi tranquilidad, no sé que es, intento descubrir porque ya no me satisface, porqué simplemente ya no me agrada.
Busco alejarme de todo aquello que ya no me gusta, me pregunto si en realidad en algún momento llego a agradarme o mi incesante búsqueda de algo diferente me cegó y me hizo creer que así era.
Quizás apenas estoy abriendo los ojos y me dispongo a encontrar lo que necesito y más aun lo que quiero, hace semanas me veo junto con mi soledad, y por primera vez no me desagrada, por el contrario es algo totalmente grato, en este momento es mi felicidad, mis pensamientos y mis metas rodean mi mente y es lo único que necesito.
Sin darme cuenta me he alejado de las personas a quienes aprecio, quiero que cuando mi alma vuelva a mi cuerpo y me sienta con vida nuevamente, me vean brillar con luz propia, lista para provocarles una sonrisa.
Me encuentro distraída, vagando en mi persona, nada logra molestarme por completo, busco una nueva sensación algo que me intrigue y me llene con suspiros.
Suspiros que mi persona casi lanza ante unas simples palabras, las cuales me hicieron pensar que quizás el destino te puso ahí, pero la idealización de tu persona por mi parte es demasiada, no veo tu rostro, no reconozco tu personalidad, y la sensación contra mi pecho intriga, meses descartando y agregando, de una manera poco lógica y jugando con las cartas de mi vida, ésa palabra que mencionaste me hizo considerarte y por miedo deseo descartarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario